martes, 23 de junio de 2009

Desajuste

En la escuela secundaria mexicana, se encuentra siempre la presencia de Moisés Sáenz. Su pensamiento y su acción, su trabajo personal y sus ideales impregnan la estructura de ellas.
Durante el primer cuarto del presente siglo, los países sufren un desajuste en sus diversos niveles educativos, producido por la gran conflagración mundial iniciada en 1914. En méxico ese desajuste se vé acentuado devido a que, sobre la conmosión mundial, opera también la acción de la revolucioón de 1910 al desorganizar las estructuras sociales en que por 30 años, descansa la dictadura después de una reformainacabada. Las instituciones educativas emanadas de aquel paréntesis reformista que abre Gómez Farías en 1833 y cierra Juárez en el cerro de las campanas en 1867, no responden ya a las nuevas estructuras sociales creadas por la revolución y que jurídicamente expresa el código de 1917.
México sufre doble desajuste: Un interno y otro externo. El primero provocado por la revolución, y el segundo por la primera guerra mundial.
en el último cuarto del siglo XIX la escuela primaria se moderniza, al menos en doctrina, métodos y fines, debido a la acción de eminentes educadores que la colocan en consonancia con las corrientes pedagógicas europeas.
En cuanto a la educación del adolescente y la juventud, la escuela se conserva inmóbil en un mundo de intensas transformaciones sociales. Y su desajuste es mayor porque abandona la postura de revolucionaria del aula que inicia la reforma en 1833 y arrastra, ahora, las viejas tradiciones de corte colonial que le impiden enfrentarse a los grandes problemas nacionales.
La escuela tradicional de la enseñanza media en México, es una institución destinada a seleccionar elementos de la airstocracia y por el rango que ocupan en la sociedad y no precisamente por sus capacidades.

Inquietudes de Reforma

La escuela de enseñanza media integrada en lo que hoy son los niveles básico y superior, forma parte de las instituciones: Universidades, institutos, liceos y colegios. El patrón que sirve de modelo es el implantado por Gabino Barreda a partir de 1867.
El positivismo de la Escuela Nacional Preparatoria, subordinado a las materias de enseñanza en sí y sin el interés por los alumnos, quienes son los personajes vivientes del proceso educativo en el momento crucial de su integración personal, se separa del proceso establecido en la escuela primaria, pues entre ésta y aquélla media un abismo en el cual miles de adolescentes se hunden en los complejos de la derrota.
Por ejemplo el 14.5% de los alumnos inscritos en 1905 termina sus estudios en 1909; 5.7% de los alumnos inscritos en 1907 alcanza su grado de bachiller en 191, y sólo 8.8% de los que ingresan en 1909 logra en 1913 dar ese salto que los separa de la primaria que los conduce a una escuela profesional.
Los datos anteriores explican por qué durante los gobiernos de Porfirio Díaz, de Victoriano Huerta y Venustiano Carranza patentizan con claridad esas inquietudes, las cuales intentan modificar, no reformar, los planes y programas de estudio de la enseñanza media.
Éstas no pasan de ser un simple barajamiento de materias y una redistribución del tiempo destinado al desarrollo de un programa académico. Los propósitos y la sincronización de éstos a las demandas de la sociedad y del sujeto activo de la educación conservan el corte positivista y selectivo de la dictadura.
Moisés Sáenz en 1917 se hace cargo de la Dirección de la Escuela Nacional Preparatoria donde impera ese positivismo lánguido que apunta al porfirismo y permanece indiferente a la reforma pedagógica de la escuela primaria iniciada al finalizar el siglo. Emprende una obra educativa y social con técnicas universales dentro de las estructuras educativas en donde las revoluciones tienden a perpetuarse.
Principios que conforman la escuela secundaria:
1) Logro y conservación consciente de buena salud.
2) Dominio de los procesos fundamentales para la vida culta.
3) Exploración, despertamiento y cultivo de la vocación.
4) Formación del ciudadano.
5) Uso adecuado del tiempo libre.
6) Hacer del educando un miembro digno del hogar.
7) Formación del carácter ético.

Preparación

Sáenz, hombre fuerte, adopta como propósito de su vida prepararse y preparar a otros maestros para realizar aquella obra de transformación educativa. Él inicia la creación de una escuela para adolescentes dentro de los propios recintos universitarios.
Sáenz tiene 27 años de edad cuando en 1915, tal vez bajó la inspiración agraria del decreto del 6 de enero de ese mismo año y con el que la revolución empieza a pagar su deuda con los grandes núcleos campesinos, organiza en calidad de director de educación del estado de Guanajuato el primer congreso pedagógico de esa entidad. En 1916 se intenta modificar nuevamente el plan de estudios de la escuela nacional preparatoria para establecer una mejor articulación entre esta y la escuela primaria, pero al año siguiente, por ley del 13 de abril de 1917, la secretaria de instrucción pública y bellas artes queda suprimida; las escuelas primarias pasaban a depender de los ayuntamientos, y la escuela nacional preparatoria del gobierno del distrito federal.
Es entonces cuando Sáenz se hace cargo de la dirección de esta última, y sustraida momentaneamente a la tradición comtiana en la que se refugiaba la élite privilegida de la dictadura para formar la clase dirigente y Sáenz actuó como un verdadero profesional de la educación.
En ellas se aprecia ya la madurez intelectual de Sáenz el educador, la nitidez de su pensamiento social y pedagógico y sobre todo, el enorme poder de convencimiento que ejerce en torno suyo.
El programa del citado ciclo es revelador con solo mencionar los temas que estudian: "Cómo enseñar a estudiar a los alumnos", "El método de enseñanza en las escuelas secundarias","La metodología y la lengua castellana en las escuelas superiores".