La escuela de enseñanza media integrada en lo que hoy son los niveles básico y superior, forma parte de las instituciones: Universidades, institutos, liceos y colegios. El patrón que sirve de modelo es el implantado por Gabino Barreda a partir de 1867.
El positivismo de la Escuela Nacional Preparatoria, subordinado a las materias de enseñanza en sí y sin el interés por los alumnos, quienes son los personajes vivientes del proceso educativo en el momento crucial de su integración personal, se separa del proceso establecido en la escuela primaria, pues entre ésta y aquélla media un abismo en el cual miles de adolescentes se hunden en los complejos de la derrota.
Por ejemplo el 14.5% de los alumnos inscritos en 1905 termina sus estudios en 1909; 5.7% de los alumnos inscritos en 1907 alcanza su grado de bachiller en 191, y sólo 8.8% de los que ingresan en 1909 logra en 1913 dar ese salto que los separa de la primaria que los conduce a una escuela profesional.
Los datos anteriores explican por qué durante los gobiernos de Porfirio Díaz, de Victoriano Huerta y Venustiano Carranza patentizan con claridad esas inquietudes, las cuales intentan modificar, no reformar, los planes y programas de estudio de la enseñanza media.
Éstas no pasan de ser un simple barajamiento de materias y una redistribución del tiempo destinado al desarrollo de un programa académico. Los propósitos y la sincronización de éstos a las demandas de la sociedad y del sujeto activo de la educación conservan el corte positivista y selectivo de la dictadura.
Moisés Sáenz en 1917 se hace cargo de la Dirección de la Escuela Nacional Preparatoria donde impera ese positivismo lánguido que apunta al porfirismo y permanece indiferente a la reforma pedagógica de la escuela primaria iniciada al finalizar el siglo. Emprende una obra educativa y social con técnicas universales dentro de las estructuras educativas en donde las revoluciones tienden a perpetuarse.
Principios que conforman la escuela secundaria:
1) Logro y conservación consciente de buena salud.
2) Dominio de los procesos fundamentales para la vida culta.
3) Exploración, despertamiento y cultivo de la vocación.
4) Formación del ciudadano.
5) Uso adecuado del tiempo libre.
6) Hacer del educando un miembro digno del hogar.
7) Formación del carácter ético.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario